Vila-Matas es hoy, qué duda cabe, uno de los escritores más famosos de la lengua española. Su obra ha dado lugar a todo un fenómeno literario, editorial, académico y comercial. El hecho no deja de ser paradójico: he aquí un autor esencialmente minoritario que hoy está traducido a más de treinta lenguas, vende miles de ejemplares y es una verdadera celebridad en el mundo real y virtual (baste echar un ojo a su minucioso sitio en internet, enriquevilamatas.com, que podría ser la envidia, no digamos de otros escritores, sino de bandas de rock o actores de cine). El joven tímido ha devenido personaje célebre. Pero la gloria, como decía Pierre Menard, es una incomprensión, y tal vez la peor. Detrás de la imagen del escritor que posa como rock-star con lentes oscuros y gabardina en las fotos de Daniel Mordzinsky se sigue ocultando un tímido que utiliza el exhibicionismo para esconderse mejor; detrás de la parafernalia literaria y comercial, una obra que solo superficialmente puede parecer fácil y a la que hay que ganarse el derecho de admisión.