El narrador y protagonista de Chet Baker piensa en su arte, un crítico literario o, mejor dicho, alguien que se hace pasar por un crítico, se entrega a lo largo de una noche a una meditación en torno a la literatura (distingue entre el estilo Finnegans, experimental y artepurista, que encontramos en la obra de Joyce, y el estilo Hire, aparentemente convencional y mimético, representado por la novela de Georges Simenon, La prometida de Monsieur Hire), la narrativa y el ensayo, la ficción y la crítica. A la par que reflexiona y escribe, escucha en su iPod una interminable playlist compuesta, sobre todo, de distintas versiones de “Bela Lugosi’s dead”, canción original de la banda inglesa Bauhaus.

Vila-Matas ha incorporado a su obra múltiples referencias al rock, el pop y el jazz, y puestos a rastrearlas todas podría armarse una playlist tan larga como la que escucha el protagonista de Chet Baker. Cada lector puede hacer la suya. Por lo pronto, propondría la siguiente:

  1. “Be my baby”, The Ronettes (Dietario voluble).
  2. “Le petit train”, Les Rita Mitsouko (Dublinesca).
  3. “Everybody knows (except you)”, The Divine Comedy (Fuera de aquí).
  4. “La bamba”, Los Lobos (Lejos de Veracruz).
  5. Roy Orbison, “(Say) You are my girl” (Desde la ciudad nerviosa).
  6. “Downtown train”, Tom Waits (El mal de Montano).
  7. “Walk on the wild side”, Javier de Galloy (Dublinesca).
  8. “Bela Lugosi’s dead”, Nouvelle Vague (Chet Baker piensa en su arte).
  9. “Anna Freud”, The National (Chet Baker piensa en su arte).
  10. “Not dark yet”, Bob Dylan (Doctor Pasavento).
  11. “Just like the rain”, Richard Hawley (Dublinesca).
  12. “Twist and shout”, The Beatles (París no se acaba nunca).
  13. “Walking through the park”, Johnny B. Moore (“Dejar de fumar”, Extrañas notas de laboratorio).
  14. “When the leaves come falling down”, Van Morrison (“Cantantes de la vida”).
  15. “Where the sun don’t shine”, J. J. Cale (Aire de Dylan).